Nunca había dado una charla con alguien más.
En doce años de Nerdearla, en cientos de charlas que vi desde el costado del escenario, en las veces que me tocó hablar solo, nunca lo había hecho en formato ping-pong. No sabía si iba a funcionar. No sabía si Edu y yo íbamos a pisarnos, si los tiempos iban a cuadrar, si la energía que teníamos charlando entre nosotros se iba a traducir a un escenario con desconocidos a 10.000 kilómetros de casa.
Funcionó.
El contexto
T3chFest es un festival de tecnología que organiza la Universidad Carlos III de Madrid. Dos días, cuatro tracks simultáneos, más de 500 personas en el auditorio principal. Los estudiantes de la UC3M están directamente involucrados en la producción — no es un evento corporativo con catering y badge sponsors. Es una universidad pública que abre sus puertas y dice: vengan, aprendan, compartan.
Nos tocó el Track 4: Comunidades. 126 asientos en un aula que se llenó. La producción era seria: transiciones audiovisuales entre ponentes, countdown en pantalla durante los breaks, luces LED y hasta humo. La vicerectora de la UC3M abrió el evento. Protocolo institucional completo, fotos de autoridades antes de arrancar, 18 minutos de apertura. Y después, a lo que vinimos.
La charla
Se llama "Amigos de Grandes: cómo obtener profit liderando comunidades". Y sí, la palabra profit está ahí a propósito. Porque todo el mundo pregunta lo mismo: "¿Cómo monetizan Nerdearla?" Y la respuesta honesta es: ese no es el punto.
Somos Jassu y Edu. Venimos con más preguntas para conversar que respuestas. Desde 2014 organizamos un evento 100% gratuito de clase mundial con contenido de alta calidad en tecnología, ciencia y open source. Primer evento: 70 personas en un sótano. El año pasado: 11.500 presenciales, 45.000 online, más de 300 speakers de 25 países. Ediciones en 4 países. Y desde el primer día y hasta el último, con entrada libre y gratuita.
Pero para que exista Nerdearla (2014), primero tuvo que existir Sysarmy (2012). Ese grupo de sysadmins quejándose en internet se convirtió en algo más grande que todos nosotros.
No construimos comunidad
Una de las ideas centrales de la charla: no construimos comunidad. Construimos contenedores donde las comunidades tienen oportunidad de surgir. Hay una diferencia enorme.
Y esos contenedores tienen un ciclo de vida. Semilla: el impulso de reunirse, emerge el sentido de pertenencia. Crecimiento: participación activa, nuevas normas, expansión. Madurez: expresión plena, atributos firmemente establecidos. Polinización: réplica de experiencias, sub-grupos, nuevos chapters, nuevas comunidades.
Nerdearla empezó como semilla en 2014. En 2025 ya está en polinización: Buenos Aires, Chile, México, España.
Profit
"¿Qué entendemos por profit? ¿Ganancia de qué?" Sí, hay sponsors. Sí, abre puertas. Pero si hubiéramos empezado pensando en el profit, no estaríamos acá.
El profit real de pertenecer a una comunidad se mide en:
Una red de contención. Propósito más allá del trabajo. Aprendizajes que no están en ningún curso. Puertas que se abren sin haberlas buscado. Amigos reales que están en las malas y en las buenas.
Egolandia
¿Les suena? Es el lugar donde no pedís ayuda porque "yo puedo solo". Donde no compartís lo que sabés por miedo a que te superen. Donde tu idea siempre es mejor que la del otro.
El ego es la principal barrera para construir comunidad. Y para pertenecer a una. Para ser parte de algo más grande que vos, primero tenés que aceptar que no sos el centro. Que hay gente que sabe más. Que podés aprender de cualquiera.
Salir de Egolandia es el primer paso y es el más difícil.
El introvertido en la comunidad
Edu habló de algo que pocos tocan. Imaginá que hay dos tipos de nenes en el jardín: los que hablan con todos, juegan fuerte y son el alma de la fiesta. Y los que prefieren jugar tranquilos, con pocos amigos, más calladitos.
Unos científicos le pidieron a un grupo de personas que actúen como extrovertidos durante semanas. ¿Qué encontraron? Los que actuaron más extrovertidos se sintieron más felices. Pero a los que eran muy introvertidos, forzarlos les generó cansancio e incomodidad.
La conclusión: ser más sociable tiende a hacerte sentir mejor, pero no es "one size fits all". Es como decirle a un nene tímido "andá a jugar con todos" — a veces funciona, pero si lo obligás mucho, se estresa.
Entonces, ¿cómo integrarse? Con objetivos claros (lograr dos contactos nuevos), con propósito (recordar por qué estás ahí), con presencia (si te vas temprano, las conexiones no surgen), y con constancia (la comunidad sabrá qué esperar de ti).
Y sobre todo: identificar a tu sub-comunidad. Las personas que recargan tu energía en lugar de agotarla. Tu red no se construye sola — vas a recibir lo mismo que inviertas.
5 cosas para llevarse
1. Rodeate de gente mejor que tú. Para tener referentes, para aprender, para compartir, no para competir. La comunidad te da acceso a ese tipo de personas. Tenés que controlar tu ego y prestar atención.
2. Da más de lo que recibís. Al principio nadie te conoce. Tu única estrategia es dar. Compartir lo que sabés. Ayudar sin esperar nada. Con el tiempo, eso vuelve multiplicado. No podés empezar esperando.
3. Constancia > habilidad. Sysarmy lleva 14 años y Nerdearla 12. Todos los años. Llueva o truene. Las comunidades que sobreviven son las que no paran aunque nadie esté mirando.
4. Me divierte > me conviene. Si lo que hacés te divierte, no hay quién te alcance. No busques la comunidad que "conviene". Buscá la que te hace feliz. Esa es la que va a durar.
5. El Mantra Sysarmy. No perder la familia. No perder plata. No perder el trabajo. Simple. En ese orden.
Lo que no se ve
Los días previos a la charla fueron un caos. Cambios de último momento en las slides, sincronizar tres versiones del guión entre Obsidian, Google Docs y un archivo local. Ensayos por videollamada entre Buenos Aires y Madrid.
La noche anterior estuve hasta tarde en Leganés, el campus de la UC3M, ajustando transiciones de Keynote. Edu me mandaba audios de WhatsApp con correcciones mientras yo peleaba con AppleScript para automatizar 41 slides.
Nada de eso se ve. Nadie sabe que el video del opener casi no carga, que el micrófono de solapa de Edu hizo ruido los primeros treinta segundos, que los nervios estaban ahí aunque no se notaran.
Pero se ve el resultado. 126 personas en un aula de Madrid se quedaron los 40 minutos. Aplaudieron de pie. Se acercaron a preguntar cómo hacer lo mismo en su ciudad. Una persona nos dijo "me dieron ganas de armar algo".
Granada
Tres días después de la charla estoy escribiendo esto desde Granada. Vine a conocer la Alhambra, a tomar té moruno en el Albaicín, a ver flamenco en un tablao del centro. Mañana me voy a Córdoba a ver la Mezquita.
Pero mi cabeza sigue en esa aula de 126 asientos. Sigue pensando en la persona que dijo "me dieron ganas de armar algo". En Edu, que se bancó todo el viaje y la charla con la calma de alguien que ya aprendió que lo importante no es el escenario sino lo que pasa después.
Así que ya saben...
Encuentren su comunidad. La que sea.
— Jassu · Granada, marzo 2026